El mantenimiento preventivo busca intervenir equipos antes de que fallen, según tiempo de uso, condiciones o políticas de fabricante. Un plan es el documento (o sistema) donde esas reglas viven: qué revisar, cada cuánto, quién lo hace y cómo se registra el cumplimiento.
Qué debe incluir un plan mínimo viable
- Inventario de activos críticos — no todo equipo merece la misma frecuencia.
- Tareas y checklist — pasos repetibles, no “revisar según criterio del turno”.
- Frecuencia — por calendario, horas de operación o contadores cuando existan.
- Recursos — repuestos habituales, herramientas y tiempo estimado.
- Responsables — propio, contratista o mixto; con escalamiento claro.
- Evidencia — firma, foto o lectura que permita auditar.
Errores comunes
- Preventivos “de adorno” sin stock ni ventana en planta.
- Frecuencias copiadas del manual sin validar uso real.
- Plan en Excel que nadie actualiza tras un cambio de proceso.
Siguiente paso
Cuando el plan deja de caber en una sola planilla, un CMMS centraliza activos, órdenes y cumplimiento. En Turboset puedes partir por tus activos críticos y expandir.